Tras llevar a mis manos un libro que me pareció indigestible, decidí crear esta nueva sección del blog.
Titulada "Camarero, esto no lo había pedido yo", estará dirigida a esos libros interminables que se me hacen imposibles de acabar. Y vayamos con el primero:
Las ventajas de ser un marginado
Título original: The perks of being a wallflower
Saga: -
Autor/a: Stephen Chbosky
Editorial: Alfaguara
Fecha de publicación: 2009
Nº de páginas: 261
Página en la que dejé de leer: 52
Sinopsis:
Vivir al margen ofrece una perspectiva única. Pero siempre llega el momento de entrar en escena y ver el mundo desde dentro.
Charlie tiene 15 años y se ha quedado solo tras el suicidio de su mejor amigo. Vive con sus padres, su popular y guapa hermana y un hermano mayor que es una estrella del fútbol americano y que está a punto de comenzar la universidad. Su profesor de lengua está convencido de que Charlie posee una gran capacidad intelectual. Tras conocer a Sam y Patrick empieza a comprender lo que es ser un adolescente, y comienza un viaje hacia la madurez que le llevará a recorrer caminos nuevos e inesperados. Con ellos descubre nueva música, empieza a beber, fumar y coquetear con drogas, cambia de amigos... ¡Hasta que se convierte en un joven de verdad!
¿Qué pasó?
La verdad sea dicha, cogí este libro con ganas. Había escuchado muchas buenas críticas, y hasta un amigo mío había comentado que habían sido "el mejor libro y la mejor película" que jamás hubiera leído/visto.
Tal como están las cosas, no volveré a dejar que me recomiende libros.
¿Qué fue lo que pasó? El libro me pareció muy... americano. ¿Y a qué recórcholis se referirá Yashube con "americano"? Ejem, ejem... permitidme que os lo explique:
Americano/a: adj. 1) natural de América, perteneciente o relativo a esta parte del mundo. 2) chaqueta de tela con solapas y botones que llega por debajo de la cadera. 3) según Yashube, referido a algo que emula el comportamiento considerado tan típico por los extranjeros de nuestros congéneres del otro lado del planeta.
Así bien, con americano yo digo: ¿es completamente necesario que el protagonista sea invitado a una fiesta súper chachi mega guay (de esas que salen en las películas estadounidenses cuando los padres no están en casa en la que invitan a todo quisqui) y que se ponga a comer brownies de marihuana y similares?
Bueno, vale... estoy siendo una brusca. Quiero decir, que pase eso en un libro tampoco es tan escandaloso. Pero, ¿y si te dijera que hay más?
¿Y si te dijera que el protagonista, con 15 años de edad (será que el autor creerá que en los institutos estadounidenses no dan charlas sexuales...), no sabe que es la masturbación y ahora que la ha descubierto, le encanta?
Y me diríais: Yashube, ese es un proceso completamente normal. Y yo te contesto: para el carro que aún hay más.
Dadme vuestra más sincera opinión: ¿y si os contara que el quarterback del instituto, el chico más popular, está saliendo con la chica más deseada del instituto? Vale, muy de película americana eso sí, pero no a donde yo quería llegar. ¿Y esa chica, que a pesar de que el tío la viola, no dice ni pío porque no quiere que afecte a su popularidad?
Lo siento, pero yo no veo por ninguna parte el libro de superación y maduración que creía que iba leer. Si fuera por mí, ya habría mandado a la mitad de personajes a Alcohólicos Anónimos y a todos les habría dado un par de sopapos. Además, el protagonista, Charlie, me ha parecido muy soso para tratarse de un protagonista, y muy inocente, lo que me sacaba de quicio. Me ha decepcionado muchísimo, considerando que me habían contado muchas cosas buenas de él. Se me ha hecho muy pesado. Mientras leía, mi cara era esta:
¡No había llegado a la mitad del libro
y ya tenía ganas de que se acabara!
Esta es mi opinión. ¿Y vosotros? ¿Conseguisteis acabarlo? ¿O como yo, pensáis devolver el plato al camarero?












